El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, reunido en la Ciudad de La Habana, República de Cuba los días del 15 al 17 de julio de 2018, aprobó la siguiente Resolución sobre la República de Cuba, sobre la base de las siguientes consideraciones:
En el “Año 60 de la Revolución”, Cuba nos recibe como siempre, con los brazos abiertos. Y en esos brazos, no podemos dejar de recordar a un hombre revolucionario que con gran visión pugnara por “Un mundo de justicia, paz y dignidad”: Fidel está hoy con nosotras y nosotros. Su legado es infinito y habrá de seguir siendo ejemplo para las generaciones venideras, no sólo en Cuba, sino en el mundo entero. Pronto serán dos años de su partida física y las acciones que emprendiera sentaron bases incuestionables en bien de la población toda de su patria. En él reconocemos la calidad humana y el sentido profundamente social y solidario de Fidel, baste y sobre recordar que uno de sus más grandes logros fue su profunda noción de emancipación de los pueblos partiendo de la unidad como bien supremo y como el más legítimo anhelo de los pueblos del mundo, lo que conlleva a la preservación de la paz y la seguridad internacional. De ahí que fuera Fidel un incansable promotor esencial de este inalienable derecho, plasmado por sus palabras en 14 de febrero de 2016 al escribir “…Luchar por la paz es el deber más sagrado de todos los seres humanos, cualesquiera que sean sus religiones o país de nacimiento, el color de su piel, su edad adulta o su juventud.” Fidel, siempre presente, siempre vigente.
Y en ese tenor, saludos que en días próximos, se conmemore un aniversario más de la gesta del Asalto al Cuartel Moncada, que constituyera un parteaguas al transformar la historia de Cuba; en tiempos ya recientes, saludamos la gestión que desde la Presidencia de la República de Cuba, llevara adelante el compañero Raúl Castro Ruz, su papel llevó a la consolidación y ampliación de los logros de la Revolución Cubana, pero hacia la unidad de los pueblos y la paz de la región, es de destacar su encomiable labor al frente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y fue precisamente en esta tierra, en donde la II Cumbre de la CELAC aprobara la Proclama de América Latina y El Caribe como Zona de Paz, de la cual destacamos las siguientes líneas, a saber: “Ratificando el compromiso de sus países con los Propósitos y Principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, y conscientes de que la prosperidad y estabilidad de la región contribuyen a la paz y seguridad internacionales,
Conscientes de que la paz es un bien supremo y anhelo legítimo de todos los pueblos y que su preservación es un elemento sustancial de la integración de América Latina y el Caribe y un principio y valor común de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),
Reafirmando que la integración fortalece la visión de un orden internacional justo, afirmado en el derecho y en una cultura de paz que excluye el uso de la fuerza y los medios no-legítimos de defensa, entre ellos las armas de destrucción masiva y, en particular, las armas nucleares”.
Y es precisamente bajo esa noción de la búsqueda de paz y de una integración de nuestros pueblos, que saludamos a Cuba por ser sede de la Mesa de Conversaciones para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia, lo que huelga decir es de suma importancia. Fidel abrió camino, Raúl avanzó en la construcción del mismo. Por ello, el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, extiende su mayor reconocimiento a ese digno papel que pone el acento en la tan anhelada paz para nuestra región.
De la misma manera, el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo ratifica su indeclinable compromiso por seguir luchando por la eliminación del injusto, criminal e ilegal bloqueo, a todas luces condenable, en tanto que atenta contra los principios del Derecho Internacional, además de ser una acción unilateral impuesta a una nación, que lesiona la soberanía de la misma y que, pese al impacto negativo que ha tenido en diversos aspectos de la vida del pueblo cubano, no ha logrado el aislamiento y la inmovilidad de Cuba, que mantiene firmeza y fidelidad con los principios de la Revolución Cubana. Así, reiteramos nuestra solidaridad con la justa causa de Cuba contra el bloqueo y por la devolución del territorio de Guantánamo. Nos pronunciamos por exigir de los Estados Unidos de América que respete la voluntad soberana de un pueblo y su legítimo gobierno, de vivir sin el bloqueo y de ejercer su libre soberanía sobre todo su territorio.
Por otro lado, este XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo saluda la elección del compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, que de su discurso del pasado 19 de abril del año en curso se desprende la idea de no transigir ante presión extranjera alguna, en aras de la defensa de la autonomía y soberanía del pueblo cubano para seguir firme en la determinación de su propio destino, así como del compromiso de ahondar y dar continuidad a la Revolución Cubana. Por ello, el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo se suma al reconocimiento que en la elección hiciera este pueblo hermano al compañero Presidente Miguel Díaz-Canel.
 

¡VIVA LA REVOLUCIÓN CUBANA!

¡VIVAN LAS MUJERES Y HOMBRES REVOLUCIONARIOS!

¡VIVA CUBA Y VIVA FIDEL!