El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, reunido en la Ciudad de La Habana, República de Cuba los días del 15 al 17 de julio de 2018, aprobó la siguiente Resolución de Colombia, sobre la base de las siguientes consideraciones:
El reciente proceso electoral colombiano mostró el avance de las opciones democráticas, progresistas y de izquierda, logrando el 25% de las sillas del Senado y amenazando con desplazar del gobierno al bloque de poder, obligándolo a dejar de lado sus diferencias y unificarse en torno a la fracción Uribista. El Acuerdo Final de Paz entre las FARC-EP y el Estado, así como el proceso de diálogo con el ELN, generaron un ambiente propicio para que los acumulados de lucha por la democratización se expresaran y se constituyeran en alternativa real de gobierno.
La presidencia de Iván Duque significa que la conducción del Estado está nuevamente a cargo de la ultraderecha. Sus pretensiones son restaurar las bases de un régimen de acumulación autoritario y represivo en el marco del post acuerdo, que impida la apertura democrática, la consolidación de la paz y bloquee la participación de las nuevas fuerzas sociales y políticas en la disputa por la conducción del Estado.
A la continuidad de las nefastas políticas neoliberales en lo económico y social, se suman las intenciones perversas de sectores religiosos que buscan desmontar libertades y derechos ciudadanos y la exacerbación de la explotación depredadora de los bienes comunes por las transnacionales de la mega minería afectando la vida y tranquilidad de las comunidades.
La reciente vinculación del Estado colombiano a la OCDE y la OTAN indican una mayor dependencia del imperialismo norteamericano y europeo, que se recrudecerá con el nuevo gobierno, atacando los organismos de integración regional -UNASUR y la CELAC-, la desestabilización de los gobiernos progresistas y de izquierda, especialmente insistirá en el bloqueo económico, diplomático y político de la Revolución Bolivariana y su legítimo gobierno, sin descartar la aventura militar desde el territorio colombiano, a lo cual nos oponemos.
El boicot al diálogo con el ELN y la implementación del Acuerdo Final de Paz con las FARC, especialmente atacando el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición; el deseo de extraditar a los ex comandantes mediante montajes judiciales; el incumplimiento en la reincorporación de los ex combatientes, así como la justificación de su asesinato y el de sus familiares junto al de los líderes sociales, ambientales y políticos, defensor@s de DDHH y reclamantes de tierras por parte del paramilitarismo; todo ello puede generar a un nuevo ciclo de violencia, más cruel del que ha padecido el pueblo colombiano.
El Foro de Sao Paulo y su histórico apoyo a la solución política negociada del conflicto armado colombiano, exige el cumplimiento del Acuerdo Final de Paz, la continuidad del diálogo con el ELN y la protección de la integridad física y política del liderazgo político, social, ambiental y de los defensor@s de DDHH y en general del movimiento popular. Consecuentemente realizaremos la II Misión de Observación Política del Foro de Sao Paulo los días 2 al 6 de noviembre del presente año.

¡La paz de Colombia es la paz del continente!