La nueva escalada de violencia en Venezuela busca el derrocamiento del gobierno de Nicolás Maduro, es parte de un libreto de desestabilización que viene repitiendo hace décadas el imperio, junto a grupos empresariales que forman parte de la oligarquía local, los partidos de la derecha y las transnacionales del petróleo.
Un papel importante cumplen en este proyecto desestabilizador los grandes medios de comunicaciones que distorsionan la información, la manipulan de acuerdo a sus intereses y buscan generar opinión a favor.
Lo mismo que está ocurriendo hoy en Venezuela ocurrió durante el gobierno de Salvador Allende, en Chile, o más recientemente en Ecuador, en Honduras con el derrocamiento de Zelaya y en nuestro país con el golpe de Estado parlamentario al gobierno de Fernando Lugo en el 2012.
Las marchas de protestas son utilizadas como actos de provocación. Las consignas de los agitadores tienen un claro objetivo político, acabar con el proceso que comenzó Hugo Chávez, de construcción de una nueva democracia con mayor inclusión social, de rechazo al neoliberalismo, de recuperación de las riquezas nacionales.
Lo que ahora buscan los dirigentes de la derecha es la vuelta a la enajenación de los bienes públicos, a las privatizaciones, a la recuperación de la renta del petróleo para los grandes monopolios internacionales, que el botín del Estado sea nuevamente para una camarilla manejada por Estados Unidos y que se aplique la represión para acallar los reclamos populares.
Escudándose en legítimas preocupaciones y necesidades del pueblo venezolano por la situación económica, los serviles al capital internacional obedecen y atacan con violencia a un gobierno antiimperialista, de nuevos planes de desarrollo y de integración regional, sin sometimiento a ninguna potencia extranjera.
El pueblo venezolano no lo permitirá.
No más golpes de Estado
Por la solidaridad con el pueblo y el gobierno de Venezuela.
Por la paz y la justicia.
Asunción, 19 de febrero de 2014.
Ramón Medina
Secretario General
Ernesto Benítez Ramón Medina
Secretario General adjunto