En la hermana República Bolivariana de Venezuela hay un gobierno constitucional, elegido en elecciones democráticas en abril de 2013. En el pasado mes de diciembre el partido de gobierno reflejó la continuidad del consenso mayoritario obteniendo una amplia mayoría entre la población.
Si bien todos los sectores de la población tienen derecho a manifestarse públicamente por reivindicaciones que consideran legítimas, en ese contexto que rige en Venezuela, de pleno ejercicio de la libertad para elegir periódicamente a los gobernantes que dirigen el destino del país, no tienen ninguna justificación la utilización de métodos que buscan la desestabilización del gobierno y que claramente llaman a derrocarlo.
No podemos dejar de tener en cuenta que en Venezuela hubo, no hace muchos años, un golpe de estado de signo derechista que intentó usurpar el gobierno en aquél momento encabezado por Hugo Chávez y que también había sido elegido en comicios democráticos.
Otros intentos de golpe, con resultados variados, hubo en estos últimos años en América Latina para desalojar gobiernos elegidos democráticamente: en Ecuador contra Rafael Correa, en Bolivia Evo Morales, en Paraguay contra Fernando Lugo, en Honduras contra Manuel Zelaya, todos tienen en común que se trata de gobiernos progresistas y los golpistas son siempre personajes representantes de la derecha que no tiene consenso en la población de sus países. La amenaza al orden constitucional de nuestros países proviene siempre de la derecha, las fuerzas progresistas, democráticas y de izquierda somos defensoras incondicionales de nuestras democracias, nos toque estar en el gobierno o en la oposición.
Desde Libres del Sur de Argentina, reafirmamos nuestro apoyo al gobierno constitucional encabezado por el presidente Nicolás Maduro.
Isaac Yuyo Rudnik
Responsable de Relaciones Internacionales
Movimiento Libres del Sur
Argentina