Solidaridad en defensa de los derechos de las y los mig …

El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, reunido en la Ciudad de La Habana, República de Cuba los días del 15 al 17 de julio de 2018, aprobó la siguiente Resolución de solidaridad en defensa de los derechos de las y los migrantes y sus familias, sobre la base de las siguientes consideraciones:
La agresiva política migratoria del gobierno federal de los Estados Unidos de América, bajo la conducción de Donald Trump, es en extremo cruel e inhumana al violentar los derechos de las y los migrantes y sus familias, sobre todo en meses recientes en que la noción de “tolerancia cero” como eje de dicha política, consiste en la separación de las y los hijos menores de quienes intentan entrar de forma indocumentada a dicho país. La separación de los menores de sus padres ha llegado en casos a ser permanente, ya que se han denunciado situaciones en que las autoridades han entregado menores separados de sus padres en adopción a ciudadanos estadounidenses.
Es una acción contraria a todo principio del Derecho Internacional y a los instrumentos internacionales de derechos humanos en la materia, al consistir -de acuerdo al anuncio de 7 de mayo de los corrientes, por parte del Fiscal General y Secretario de Justicia, Jeff Sessions-, que toda persona que ingrese indocumentada a EUA será retenida y enfrentará cargos criminales. Si se trata de familias, los niños son separados de sus padres. Esas políticas atentan contra los derechos de la niñez al someterlos a la separación familiar, a todo tipo de peligros, abusos e incertidumbre, situándoles en una situación de total vulnerabilidad.
Por otro lado, está el proceso de repatriación, que además toca de manera directa a México como país expulsor de migrantes, pero también de tránsito y destino, principalmente de los países de Centroamérica y El Caribe, que si bien cuenta con un flujo menor al de 2017, nuevamente se percibe una alza ante situaciones de violencia y la necesidad de salir de sus países de origen a buscar un trabajo.
En ese tenor, el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo se pronuncia por demandar del Presidente electo de México, el rechazo a construir una patrulla en la frontera sur de México para detener a los indocumentados, las drogas y armas, así como crear una policía fronteriza al norte que colinde con la patrulla fronteriza de los Estados Unidos de América, como se ha anunciado recientemente.
En virtud de que México es un país de libre tránsito, y de bienvenida a los refugiados e inmigrantes centroamericanos, es de destacar que la CDMX (Ciudad de México) cuenta ya con una Constitución que en sí misma es una Carta de Derechos y que garantiza los mismos a las personas nacidas, que viven o que transitan por la Ciudad.
Así, como Ciudad Solidaria, Intercultural y de Atención a Migrantes y, en tanto Ciudad hospitalaria, la CDMX cuenta además con un Programa denominado Bienvenido Migrante, pues ser migrante es un derecho y no un delito, que brinda orientación en temas como regularización migratoria, el trámite de la no pérdida de la nacionalidad mexicana, además de canalizar a albergues, comedores y unidades de salud cuando sea necesario y que, hasta fines de 2017, ha logrado dar atención a un poco más de 19,000 personas.
Ante ello, el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo:
1. Saluda lo plasmado en la Constitución CDMX y reivindica que la ciudad de México siga siendo una Ciudad huésped amigable y empática con los hermanos centroamericanos, que si desean ir a Estados Unidos de América, es su propia decisión y debe ser garantizado su paso.
2. Rechaza equiparar a las y los migrantes y sus familias con la grave problemática de las armas y drogas, especialmente de una nación democrática como México. También manifiesta su preocupación al respecto y se pronuncia por respetar a las personas en su dignidad, que están siendo deportadas sin previo juicio y por la separación de las familias y el encarcelamiento de niños y adultos, negándoseles el debido proceso.
3. Se pronuncia porque se garantice el bienestar de toda persona migrante, así como del bienestar de las y los niños binacionales, que son expulsados de su país de nacimiento y discriminados en México, y porque se respeten los derechos humanos de todas sus familias.
4. Exige de las autoridades migratorias de los Estados Unidos de América se respete los derechos humanos, el bienestar y la dignidad de las personas, y la inmediata restitución de los menores a sus padres.

¡Nadie tiene derecho a separar a las familias, bajo ninguna circunstancia!