Desde Guatemala enviamos nuestros sentimientos de solidaridad y consternación al pueblo de Colombia, a sus fuerzas políticas y sociales comprometidas con la construcción de la Paz, en nombre de quienes integramos CONVERGENCIA, Partido miembro del Foro de Sao Paulo, cuya máxima dirigencia fue signataria de los Acuerdos de Paz de Guatemala en 1996; contenidos que reivindicamos como condición indispensable para construir la paz y la democracia auténticas.
Con enorme preocupación hemos recibido las informaciones sobre graves situaciones de persecución y de violencia de las que están siendo víctimas dirigentes sociales en varios lugares del hermano país.
En particular las detenciones de personas que han dedicado su vida a la defensa de los derechos humanos de las poblaciones con menores recursos, las que parecieran configurar un cuadro de criminalización de la participación social.
Destacan la detención de la compañera Milena Quiroz, Vocera de la Cumbre Agraria, Étnica y Popular en el sur de Bolívar, integrante del Congreso de los Pueblos y representante legal del Consejo Comunitario Afrodescendiente Casemira Olave Arinco, capturada por la policía acusada de Concierto para delinquir. La detención del compañero Isidro Alarcón, líder del proceso organizativo de Microahumado, mientras dormía en un hotel del municipio de Arenal. Además hay informaciones sobre el allanamiento de su vivienda y se desconoce su paradero.
Lo más grave es el asesinato, hoy por la tarde, del compañero Javier Oteca, Liberador de la Madre Tierra. Este hecho criminal fue perpetrado a escasos quinientos metros de la base militar de Quebradaseca, municipio de Corinto. Pobladores del lugar señalan como culpables a trabajadores del Ingenio Cauca, los que supuestamente estarían siendo protegidos por la fuerza pública. Los pobladores de Corinto han decretado ¡Héroe del Pueblo! al comparo Javier Oteca.
Son también muy preocupante los enormes retrasos que se están produciendo para hacer habitables los lugares en los que se están asentando las fuerzas revolucionarias de las FARC-EP, en cumplimiento de la dejación de las armas. En esta falta de cumplimiento de los compromisos de la paz, destaca la falta de compromiso de las fuerzas gubernamentales por hacer los esfuerzos suficientes para garantizar el que sean honrados los compromisos firmados en la mesa de negociaciones de La Habana.
La paz sólo podrá alcanzarse con el compromiso irrestricto para cumplir los Acuerdos firmados por el Gobierno de Colombia y las FARC-EP, proceso que demanda la participación de toda la sociedad colombiana, pero en especial de los signatarios de los compromisos de la Paz. Señalamos que para que la paz sea real, es indispensable que el Gobierno colombiano de plenas garantías para el pleno ejercicio de los derechos humanos de todo el pueblo de Colombia, sin limitaciones, discriminaciones ni exclusiones.
Hacemos un llamado a todas las fuerzas sociales y políticas democráticas de la América Latina y el Caribe, en especial a los partidos integrantes del Foro de Sao Paulo, a mantenernos alertas por la grave situación que está transitando el proceso de Paz de Colombia.
COMISIÓN POLÍTICA DE CONVERGENCIA
Guatemala 22 de marzo de 2017