Comunicado del MIU a la opinión pública nacional e internacional ante golpe de Estado en Paraguay

 -No al golpe de Estado en Paraguay, si a la democracia y respeto a la voluntad popular
Santo Domingo, República Dominicana – Los últimos acontecimientos en Paraguay, donde tuvo lugar un golpe de Estado legislativo que forzó la destitución anticonstitucional del Presidente Lugo, ponen de nuevo sobre el tapete la necesidad de mantener la vigilancia, la lucha y la solidaridad de los pueblos  contra los intentos desesperados de las desplazadas oligarquías de la región, y el imperialismo yanqui, urgidos de frenar la ola de cambios que vivimos.
A la unánime  condena de los países de UNASUR y el ALBA, de la opinión pública internacional, del Parlamento Latinoamericano, y del propio pueblo paraguayo, que ya comienza a ser reprimido con violencia, se unió la del Presidente de República Dominicana, Dr Leonel Fernández Reyna, en un gesto que lo enaltece como estadista y demócrata.
Con la moral que asiste a un veterano luchador por el respeto constitucional, la defensa del Estado de Derecho y del imperio de la Ley, el Presidente Fernández reclamó que el nuevo gobierno no sea reconocido por la comunidad internacional, en tanto se trata de un gobierno de facto, que encarna un retroceso con respecto a los procesos democráticos que vive la región.
“Se trata de un gobierno que carece de toda legalidad”-afirmó, solicitando una reunión urgente de Cancilleres de la OEA, a fin de suspender al gobierno paraguayo de los organismos internacionales.
En medio de la repulsa generalizada a esta aberración que nos regresa a los tiempos de la arbitrariedad antidemocrática en América Latina, llama la atención el silencio absoluto y cómplice que ha mantenido el Departamento de Estado de los Estados Unidos, habitualmente locuaz, como si el golpe no hubiese tenido lugar, posición similar a la observada en los primeros momentos del golpe de Estado en Honduras contra el Presidente Zelaya.
Luego se supo, con pruebas contundentes, que ese silencio obedecía al flagrante involucramiento de sus organismos de inteligencia, diplomáticos y militares en la gestación, coordinación y apoyo al golpe.
También a la labor subversiva que bajo el manto de ayuda humanitaria y para el desarrollo realizaron en Honduras instituciones oficiales del gobierno norteamericano, como los Cuerpos de Paz y la USAID.
Los verdaderos enemigos  de la democracia en la región, los verdaderos represores genocidas y retardatarios, son las oligarquías, que no se resignan a la pérdida de su hegemonía tradicional, barridas por el avance de los pueblos, y el imperialismo que las amamanta y prohíja.
Es una bofetada al rostro del pueblo paraguayo, y del mundo, que el Partido Colorado (ANR), con 14 senadores, el mismo del dictador Alfredo Stroessner , y por tanto, una entidad represiva y cavernaria, manchada con la sangre y el dolor de miles de paraguayos, masacrados durante 36 largos años de feroz dictadura, haya sido decisivo en el derrocamiento del Presidente Lugo, y mucho más que el hijo de ese mismo dictador, el senador Alfredo Gustavo Stroessner, haya estampado su firma en el acta espuria que consagraba el despojo y la burla a la voluntad popular.
Esta doloroso suceso se suma a otros intentos por frenar la marcha inexorable de la Historia, como el golpe contra el Presidente Zelaya, en Honduras; los intentos contra el Presidente Evo Morales, en Bolivia, el intento de golpe de Estado policial, en Ecuador, contra el Presidente Correa; el golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez, derrotado ejemplarmente por el pueblo venezolano, y otras maniobras dirigidas a entorpecer los gobiernos de Argentina, Brasil y Nicaragua.
No hay dudas de que las clases desplazadas del poder por los pueblos, y sus amos, no se resignarán jamás a su derrota histórica y seguirán obstaculizando los avances de la democracia en América Latina.
El MIU expresa su irrestricto apoyo a la posición valiente, atinada y principista del Presidente  dominicano, Dr. Leonel Fernández, ante este crimen contra la voluntad del pueblo paraguayo, y a la repulsa mundial contra el régimen de facto que un puñado de ex represores reaccionarios ha logrado imponer, por ahora.
Hacemos un llamado a las fuerzas progresistas y democráticas, de cualquier signo ideológico; a las instituciones defensoras de la democracia, la Ley y el Estado de Derecho; a las personalidades y personas de buena voluntad, amantes de la paz y la solidaridad entre los pueblos, a pronunciarse enérgicamente contra este atentado vil con que se intenta hacer regresar a Paraguay a los tiempos arbitrarios de aquella infame dictadura, y a reclamar, sin tregua ni descanso, el respeto a la voluntad popular del pueblo paraguayo y el restablecimiento del orden constitucional y democrático en ese país.
 
MOVIMIENTO IZQUIERDA UNIDA
(MIU)