Resolución por la cual se exhorta al gobierno de la co …

Durante el gobierno de Fernando Lugo (2008 – 2012), se avanzó en un esfuerzo por legalizar la mayor parte de la actividad comercial de Ciudad del Este, Saltos del Guairá y otras ciudades paraguayas fronterizas con el Brasil, en particular en cuanto a los denominados artículos de turismo, principalmente electrónica e informática. Se ratificó el mantenimiento de la cota (o nivel) de compras en 300 US$/persona, libre de impuestos.
Esta cantidad es exigua, si se tiene en cuenta que desde Miami, los brasileños que hasta allí viajan pueden traer una cantidad mucho mayor (hasta 1.200 US$) del mismo tipo de artículos, libre de todo impuesto. El turismo de compra (complementado con turismo de recreación y naturaleza) creció en más de 400% en los últimos años hacia Miami, en tanto que el turismo de naturaleza y de compras hacia la Triple Frontera creció en mucho menor porcentaje, por la menor cota de compra libre de impuestos (apenas 300 US$).
Recientemente, a inicios de año, el gobierno de Dilma Rousseff emitió un decreto a través del cual se reduciría de 300 a tan sólo 150 US$/persona la compra de artículos de turismo (electrónica e informática) desde Ciudad del Este y otras ciudades paraguayas fronterizas, a partir del 01 de julio de este año.
De ponerse en vigencia este decreto, los puestos de trabajo de decenas de miles de paraguayos y brasileños que viven del turismo de compras estarán en riesgo. Hay que decir que, a diferencia con el turismo de compras que adquiere similares artículos de Miami, donde nada queda en el Brasil, en el caso del turismo de compra en ciudades paraguayas es en gran medida vuelto a gastar en el Brasil, en servicios de hotelería, gastronomía, artículos para el hogar y confecciones, que tienen mayor desarrollo que en el Paraguay. Es decir, es una opción – el turismo de compras paraguayo/brasileño – que hace ganar a los dos países y, además, fortalece al Mercosur. En el caso de Miami, nada queda en el Brasil ni en el Mercosur.
La cuestión no es tomar medidas con intención proteccionista, que destruyan el proceso de integración ensanchando – antes que reducir – las asimetrías, en este caso entre el Paraguay y el Brasil.
Estamos convencidos que gobiernos progresistas, como el de Dilma Rousseff, tomarán muy en cuenta a países de menor grado de desarrollo relativo, como el Paraguay, teniendo en cuenta que, en caso de implementarse la citada reducción, los impactos sociales en el Este del Paraguay serían mucho más intensos que en el Brasil, dada la enorme disparidad de población.
Como Regional Sur del Foro de San Pablo, preocupados por el proceso de integración y el mantenimiento de puestos de trabajo en la región fronteriza entre el Paraguay y el Brasil, solicitamos al gobierno de Dilma Rousseff se sirva analizar la posibilidad de mantener la actual cota de compra de artículos de turismo (electrónica e informática) vigente, de 300 US$/persona.
FORO DE SAN PABLO REGIONAL SUR
Montevideo, 8 de junio del 2015.