EL PUEBLO VENEZOLANO NECESITA LA SOLIDARIDAD DE LAS MUJERES Y HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.

REPUDIAMOS LAS DECLARACIONES INFAMES DE EX PRESIDENTES Y DIPUTADOS CONTRA UN PUEBLO EN LUCHA POR SU AUTODETERMIANCIÓN Y POR LA JUSTICIA SOCIAL.

 Los que fueron presidentes durante el nefasto período neoliberal, ahora levantan sus voces para atacar a Venezuela y a su pueblo.
Hablamos de Luis Alberto Monge, Oscar Arias Sánchez, Rafael Angel Calderón Fournier, Abel Pacheco, José María Figueres y Laura Chinchilla.
Estos señores son los responsables de los convenios con el Fondo Monetario Internacional y de la aprobación del TLC con los Estados Unidos y así como de  otros convenios que atentan contra la soberanía nacional y el bienestar del pueblo trabajador.
Ahora a ellos se suma un grupo de diputados.
Ni unos ni otros saben lo que está ocurriendo en Venezuela, sencillamente ofician de altoparlantes de los intereses del imperialismo norteamericano.
También ofician de descarados cómplices de las monstruosidades de los yanquis.
Nunca han protestado contra los crímenes masivos cometidos por los Estados Unidos, siempre contra pueblos con limitadas capacidades de defensa.
Nunca se solidarizaron con el pueblo palestino, que en su propia tierra es brutalmente agredido, masacrado y sometidos al más vergonzoso y criminal coloniaje de nuestra época. Israel, un Estado teocrático, sin una Constitución Política, es para esta laya de políticos el summum de las virtudes.
Luis Alberto Monge trasladó la Embajada de Costa Rica a Jerusalén como reconocimiento del coloniaje sionista contra el pueblo de Palestina.
Luis Alberto Monge puso en vigencia el primer PROGRAMA DE AJUSTE ESTRUCTURAL CON EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL que fue, por decirlo así, la primera piedra del edificio neoliberal, convertido ya en cárcel para los humildes y palacio para los oligarcas.
Luis Alberto Monge hizo una proclama de paz perpetua y desarmada, pero al mismo tiempo garantizaba la impunidad de los que montaron un criminal intercambio de cocaína por armas, para mantener la conspiración armada contra el Gobierno Sandinista.
Oscar Arias ha sido el principal conspirador contra el sector estatal de la economía nacional. Uno de sus objetivos fundamentales ha sido destruir a la Caja Costarricense del Seguro Social, al Instituto Costarricense de Electricidad y al Consejo Nacional de Producción. Quería así romper las vértebras fundamentales de la columna económica de los costarricenses. Está siempre con las acciones de los monopolios que usan nuestro suelo para explotar a sus trabajadores y  sus riquezas naturales. Es el típico empresario que utiliza la política para la prosperidad de sus negocios.
En el Gobierno de Osca Arias se aprobó el segundo PROGRAMA DE AJUSTE ESTRUCTURAL CON EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL y el TRATADO DE LIBRE COMERCIO CON LOS ESTADOS UNIDOS.
Abel Pacheco ha de guardar en su currículum  de iniquidades la decisión de sumarse a la  supuesta “coalición” que trató de encubrir la invasión yanqui a Irak. Antes habían destruido  Yugoeslavia y después  Libia. Ahora le tocó el turno a Siria y otros países y regiones. Estados Unidos tiene plagado al mundo con cientos de bases militares y tiene un presupuesto militar que es mayor que la suma de todos los presupuestos del mismo tipo del resto de los países del globo. Pero no interesa a los ex presidentes porque para ellos todo lo que hagan los yanquis está bien hecho.
José María Figueres hizo aprobar el TERCER PROGRAMA DE AJUSTE ESTRUCTURAL CON EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL. Recibió una jugosa propina del monopolio Alcatel, obviamente por los servicios prestados en contra de los intereses del país.
Doña Laura salvo abrir las puertas al “patrullaje conjunto” durante su gobierno no hizo nada por el pueblo trabajador. Fue una ficha más del gran capital y de los gringos.
Los otros expresidentes están todavía sometidos a  trámites judiciales. Ahí debían estar todos los demás.
Estos señores atacan a Venezuela y a su pueblo. Dicen mentiras porque no tienen interés en buscar la verdad, precisamente porque la verdad desenmascara a los yanquis.
Esperamos que el pueblo venezolano salga vencedor en su lucha por la soberanía y la justicia social. Ofrecemos nuestra solidaridad militante. Mientras la derecha, incluyendo de manera especial a la derecha española, conspira, el pueblo lucha.
Ni adecos ni copeyanos tienen autoridad para mirar de frente al pueblo venezolano. Lamentablemente a veces la memoria falla, pero la decisión de los revolucionarios no fallas nunca. ¡Ya lo verán!