Pronunciamiento del MIU -República Dominicana- sobre e …

MIULuego del golpe de Estado el 28 de junio de 2009, contra el Presidente constitucionalmente electo, José Manuel Zelaya Rosales, el pueblo hondureño ha despertado y se dispone a construir un nuevo camino de refundación para el cambio democrático en Honduras, acudió masivamente a ejercer su Derecho cívico el domingo 24 de los corrientes, para demostrar en las urnas que es posible la participación democrática en todo sistema político, en el marco de la soberanía del pueblo.
Nuestro Movimiento Izquierda Unida, fue testigo a través de nuestra Delegación designada como observadores internacionales de dicho proceso, atendiendo invitación de nuestros amigos y aliados del Partido Libertad y Refundación, LIBRE, que la mayoría del electorado ha hecho historia, sin precedentes, para que este joven Partido, surgido del seno de un pueblo en resistencia contra el golpe de Estado, se inserte en el sistema de partidos y rompa con el bipartidismo tradicional.  Tras ese objetivo, esa mayoría acudió militante y decididamente a las urnas para convertir a la candidata de LIBRE, Xiomara Castro de Zelaya en la Presidenta de todos los Hondureños y Hondureñas.
Conscientes de esa realidad, el “poder”  político y económico  con su poder mediático y el tutelaje de los Estados Unidos de Norteamérica y sus aliados, a través de su embajada en Honduras, diseñaron su estrategia que conduciría a todo lo sucedido durante el proceso electoral,  lo que denuncian diversos sectores políticos y sociales, muy especialmente partidos, organismos de Derechos Humanos y otras entidades que presenciaron las elecciones en calidad de observadores o acompañantes, calidad ésta última que sólo fue asignada a todos los invitados por el Partido LIBRE, pese a haber sido inscritos en el Tribunal Supremo Electoral como observadores. Asimismo, el TSE no entregó a LIBRE todas las credenciales de sus invitados; al parecer hubo un matiz selectivo.
Habiendo conocido y analizado amplia y profundamente las acciones y actitudes de autoridades electorales y gubernamentales dirigidas a distorsionar los resultados electorales,  así como los hechos adversos destacados por observadores, acompañantes de  misiones testigos del proceso electoral, consideramos lo siguiente:
1.- El pueblo hondureño, especialmente la población electora, demostró una vez más que la soberanía popular es protagonista del proceso de transformación que vive nuestra América en la ruta hacia mayores y mejores niveles de Libertad, Justicia y Paz;
2.- Pese a los visibles avances en ese sentido, las oligarquías presentes en los países de la Región todavía se empeñan en afectar dicho proceso de transformaciones. Esa misma oligarquía hondureña procuró afectar el proceso electoral, seguros ellos y sus protectores foráneos de que estas elecciones cambiarían el curso de su “sistema de partidos” y sus estrategias geopolítica en Centroamérica;
3.- El Partido LIBRE creó y conquistó su propio espacio político y social, demostrando su fortaleza, firmeza e incidencia en la voluntad popular para romper con el bipartidismo tradicional en Honduras, como de hecho a partir del surgimiento del Frente Nacional de Resistencia que dio origen al Partido; y de los reales resultados en las urnas durante las  elecciones del domingo 24 de los corrientes que otorgan la victoria a Xiomara Castro de Zelaya, conforme a los propios cómputos “a boca de urnas”;
4.- Conocidos los resultados preliminares, el TSE asumió una ´táctica dilatoria justificándose en que no se había recibido a las 6:45  de la noche ni el 20% de las actas de mesas escrutadas; y,  con menos del 45% de dichas actas, el TSE daba a conocer la tendencia a ganar del candidato oficialista y del continuismo golpista Juan Orlando Hernández, al cual consagró como ganador en las últimas horas del día 25 de los corrientes, bajo fuertes denuncias del Partido LIBRE, y de observadores y acompañantes,  de evidente fraude electoral;
5.- Ese mismo Tribunal, controlado por quienes avalaron el golpe de Estado en 2009,  reconoció públicamente previo a su primer informe de resultados, que solo tenía instalado el 65% del Sistema Integrado de Cómputos, advertencia ésta que se complementaba con un persistente llamado a que nadie debía divulgar resultados a boca de urnas, a no ser las empresas contratadas por ellos mismos, todo lo cual se suma al manto de sospechas sobre el desenlace que hoy vive el pueblo hondureño que favoreció en las urnas a la candidata de LIBRE, cuya manipulación desde dentro y desde afuera es denunciada firmemente en la Región y el Continente;
6.- La dirigencia y militancia de LIBRE, a través de su Coordinador Nacional Manuel Zelaya Rosales declaró ante los ojos del mundo que no permitirán las acciones fraudulentas acometidas con el proceso electoral y sus resultados; que defenderán la victoria otorgada por la voluntad  popular, así sea en las urnas, en las calles y donde las circunstancias les obliguen;
7.- Nuestro Movimiento Izquierda Unida, se une y apoya ese clamor por el respeto a la soberanía popular. Reafirmamos nuestra amistad,  relaciones fraternas y solidaridad con el Partido LIBRE y demandamos la sensatez y el respeto a los Derechos Humanos a los manejadores del poder político golpista en Honduras, para que este pueblo hermano pueda vivir en verdadera libertad y paz,  soñadas por el integracionista centroamericano nacido en Honduras, Francisco Morazán, y los héroes y mártires; familiares de desaparecidos, mutilados, huérfanos, que ayer vivieron la guerra y hoy son testigos de la sangre que costó lograr los Acuerdos de Paz en Centroamérica.
COMISION POLITICA Y SECRETARIA DE ASUNTOS INTERNACIONALES 
Noviembre 27 de 2013.