Ponencia en el Comité de Descolonización de ONU, por …

Señor Presidente:
Distinguidos miembros del Comité de Descolonización, público presente.
Se dirige a ustedes Iris Margarita Dipini en representación del Partido Nacionalista de Puerto Rico, Movimiento Libertador.
En el 1947, el Partido Nacionalista de Puerto Rico, Movimiento Libertador, bajo el liderato de su entonces Presidente, Pedro Albizu Campos, obtuvo las credenciales como organismo no gubernamental ante las Naciones Unidas. Inspirado en las luchas anticolonialistas de la India e Irlanda y en los ideales de Betances, Bolívar y Martí, Pedro Albizu Campos comprendió que el derecho a la autodeterminación recogido en el Artículo I de su Carta, es el “principio de la dignidad humana formulado y aplicado a la familia de naciones”1 pertenece tanto a los individuos como a las naciones. No puede ser legislado ni renunciado.
Hoy, Puerto Rico demanda de este cuerpo que presente a la Asamblea General el asunto de la ocupación ilegal y el control de Puerto Rico por los Estados Unidos de Norteamérica. Los eventos del último año han obligado a los Estados Unidos a admitir que el estatus actual de Puerto Rico es el de un mero territorio. Fue adquirido por la fuerza y continúa siendo gobernado desde el exterior por legisladores que desconocen nuestro idioma, nuestra historia, nuestra cultura y quienes sólo buscan proteger los intereses de sus propios constituyentes.
Hace unos meses, en una demanda traída por un grupo de acreedores quines intentaban invalidar una ley emitida por la legislatura de Puerto Rico que buscaba un alivio a la deuda, luego de escuchar al Procurador General argumentar que Puerto Rico no tenía autoridad para promulgar leyes de esa naturaleza, el Juez Asociado del Tribunal Supremo de Estados Unidos preguntó: “¿Cómo fue que le dijimos a las Naciones Unidas que no era una colonia? ¿Por qué no estamos rindiendo un informe este año?2”
El Partido Nacionalista de Puerto Rico conoce la respuesta a estas preguntas porque vivimos esa historia. Estados Unidos se valió de una falsa representación y presiones para asegurarse la aprobación de la Resolución 748 (VIII) que le excusó de tener que reportar sobre Puerto Rico como un territorio no independiente bajo el Artículo 73(e) de la Carta.
. El principio de la dignidad humana
En el 1952, el Congreso de los Estados Unidos promulgó la Ley 600 (Pub. Law 81-600). Esta ley no buscó promover, sino derrotar el mandato de descolonización y autodeterminación. La Ley 600 le dijo a los puertorriqueños que podían, mediante un referendum, aprobar una constitución, una constitución enmendada y aprobada antes por el Congreso de Estados Unidos. Este referendum transformaría nuestra Patria en un extraño híbrido jurídico conocido en español como Estado Libre Asociado y en inglés como un Commonwealth. Su verdadero propósito fue aplastar el apoyo popular a la independencia y engañar a la comunidad internacional sobre la verdadera naturaleza colonial de esa relación.
En octubre de 1950, Thelma Mielke, observadora del Partido Nacionalista de Puerto Rico, solicitó al Comité de Información sobre Territorios No Autónomos a urgentemente considerar los eventos en Puerto Rico. La Guardia Nacional estaba ametrallando y bombardeando Jayuya y Utuado. A la misma vez, arrestaban cientos de personas en represalia a la resistencia del Partido Nacionalista a la Ley 600 durante la cual se produjo por segunda ocasión la declaración de la República de Puerto Rico. No se atendió el reclamo de Mielke. En su lugar, se le revocaron las credenciales. Durante los siguientes dos años, cientos de independentistas fueron encarcelados, torturados, enviados al exilio, perseguidos y silenciados para allanar el camino al referendum de 1952. Como resultado de ello, el Estado Libre Asociado y su constitución fueron aprobados por una minoría de los considerados como votantes elegibles. El Partido Nacionalista y muchos otros se abstuvieron de participar en este ejercicio diseñado para legitimar la dominación colonial.
En 1953, Estados Unidos le dijo a este cuerpo y cito: “El pueblo de Puerto Rico ha alcanzado la plenitud del gobirno propio”3 Rico está dirigido únicamente a inducir a error a la opinión internacional y a reducir el apoyo a la independencia”4
Este año, como resultado del régimen colonial que explota y estrangula la economía puertorriqueña, estamos experimentando una crisis humanitaria. Se ha cortado la energía a los hospitales, se han cerrado docenas de escuelas. Se niegan los servicios a los niños con  necesidades especiales y nuestros envejecientes se ven privados de la atención médica que requieren.
Los Estados Unidos, creador de las leyes donde estamos entrampados, se lava las manos de toda responsabilidad a la vez que aprieta su control. En un segundo caso que este año llegó al Tribunal Supremo de Estados Unidos y que tangencialmente entiende sobre el estatus de Puerto Rico, el Procurador General admitió:
“Los eventos de 1950-1952 no transformaron a Puerto Rico en un soberano. (…) Más bien, el Congreso autorizó a Puerto Rico a ejercer autoridad sobre ciertos asuntos domésticos. El Partido Nacionalista advirtió que “el estatus conferido a Puerto Este arreglopuede ser revisado por el Congreso. (…) La soberanía de Puerto Rico reside en los Estados Unidos”5
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dicho repetidamente que sólo el Congreso puede revisar este “arreglo”. Así, mientras Puerto Rico camina por el borde del precipicio de un segundo impago de los bonos emitidos para pagar servicios con fondos públicos, el Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha estado discutiendo varias propuestas para su territorio.
El Proyecto de Ley 5278 (Rep. Duffy, R-WI) deriva su poder para legislar sobre Puerto Rico del Artículo IV, Sección 3 de la Constitución de los Estados Unidos que concede al Congreso el poder de “disponer de y hacer todas las reglas y regulaciones necesarias para sus territorios”. Establece una Junta Federal Fiscal sobre Puerto Rico. Como expresamente se dice en un informe de la Cámara, “la ley concederá a la Junta ciertos poderes soberanos sobre el gobierno de Puerto Rico y sus instrumentalidades”. (Informe de la Cámara 114-602).
Sólo uno de los siete miembros de la Junta vendrá obligado a tener algún tipo de vínculo con Puerto Rico. La Junta decidirá sobre todos los aspectos de la vida económica puertorriqueña, desde revisar el presupuesto propuesto por el Gobernador hasta vetar leyes. Las leyes del trabajo, de zonificación y ambientales están en peligro. Además, lejos de dar un respiro o ayuda económica, la Junta podría reducir el salario mínimo para los trabajadores.
Puerto Rico no es un “territorio sobre el cual los republicanos de Wisconsin pueden “hacer todas las reglas yregulaciones necsarias”. Es una nación hispano parlante, de raíces aficanas ytainas, caribeño y latinoamericano de casi siete millones de habitantes de los cuales más de la mitad se ha visto forzada a emigrar al país del Sr. Duffy. Nosotros vivíamos en nuestro propio territorio, claramente definido muchas generaciones antes de que se fundaran las primeras ciudades de lo que se convirtió en los Estados Unidos. Éramos una nación autónoma. No estábamos en guerra con los Estados Unidos cuando éstos nos invadieron y exigieron de España nos entregara como botín de guerra.
En 1868 proclamamos por primera vez la República de Puerto Rico. En 1950 lo hicimos por segunda vez. Hemos sobrevivido a la más brutal represión que incluye la tortura de Pedro Albizu Campos por radiación en cárceles estadounidenses. Cientos sino miles de independentistas han sobrevivido largos períodos de exilio en cárceles de Estados Unidos, sujetos al aislamiento, la privación sensorial y muchas otras formas de tortura. Hoy, Oscar López Rivera permanec encarcelado por más tiempo del que estuvo el heroico luchador por la libertad y Presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela. Nadie ha sido encontrado responsable por la ejecución extrajudicial del luchador independentista Filiberto Ojeda Ríos por el FBI en el 2005.
Honorables miembros de este Comité:
Porque el principio de la dignidad humana pertenece tanto a los individuos como a las naciones, el Partido Nacionalista de Puerto Rico, Movimiento Libertador, solicita de este honroso cuerpo a llevar ante la consideración de la Asamblea General la ofensa a la dignidad humana y a la familia de naciones cometida en 1953 por Estados Unidos y urgentemente atender el caso colonial de Puerto Rico.