Negociar la deuda, no la soberanía ni la dignidad naci …

Negociar la deuda, no la soberanía ni la dignidad nacional
COMUNICADO DE PRENSA: EL FRENTE GRANDE APOYA AL GOBIERNO FRENTE A LOS FONDOS BUITRES
Una generación de argentinos, desde la dictadura genocida hasta la dramática salida de la convertibilidad  sufrió políticas de ajuste tras ajuste con el único objetivo de garantizar el pago de la deuda externa. Mecanismo instrumental de limitación real al poder democrático. Así esta deuda eterna se transformó en un obstáculo insalvable para cualquier intento de política de crecimiento, condenando a millones de argentinos a la pobreza y la exclusión social.
El proceso de desendeudamiento iniciado por Néstor Kirchner, que incluye la reestructuración de la deuda de planteada en  2005 y ampliada en 2010, permitió resolver este límite al desarrollo económico del país. El crecimiento económico y la reversión del proceso de exclusión social solo fueron posibles luego de una sustancial quita de la deuda y la prolongación de sus vencimientos.
En las condiciones planteadas por los acreedores y por los organismos financieros internacionales esta deuda era impagable. Una deuda que nos condenaba al estancamiento económico, la pobreza y la marginalización de una creciente proporciones de nuestra población. Los tribunales de EE.UU pretenden retrotraernos a esa situación.
Es justamente por eso que el fallo de la más alta corte de justicia de EE.UU, el centro financiero del imperio, es absolutamente incumplible.
Los  U$S 1.330 millones que dictaminó que deberían pagarse inmediatamente,  pueden dar igual derecho a  otro 6% que tampoco ingresó al canje y también al 93% que sí lo hizo.  Así el fallo por un lado pone en jaque todo el proceso de reestructuración de la deuda que llevó adelante el país, y por ende hipoteca el futuro.
Como, también,  supone por tanto reconocer una deuda superior a los U$S  130.000 millones a pagar en forma casi inmediata, y por tanto condena al país al default.
Con mucho esfuerzo e inteligencia los argentinos supimos encontrar una solución viable a un problema para el que otros solo sabían condenar al pueblo argentino al ajuste permanente. ¿Nos quieren forzar a retomar ese camino; el camino del ajuste permanente?
El fallo al forzarnos al incumplimiento, bloquea el camino normalizar las relaciones financieras con el resto del mundo. Bajo la forma de un fallo se esconde una condena disciplinaria del poder financiero transnacional hacia la Argentina por “el delito” de haberse planteado un camino distinto a la subordinación durante la última década bajo la conducción presidencial de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
Concordamos con el anuncio del Ministro de economía, Axel Kicillof, que el único camino posible es recuperar la soberanía nacional para la discusión jurídica de la deuda, realizando para ello un nuevo canje. La cesión de soberanía jurídica nos traído a este irresoluble punto, nunca más debemos quedar sometidos a los dictámenes del poder financiero transnacional.
Esta recuperación de la soberanía nacional debe expandirse además al desconocimiento de jurisdicción de otros tribunales internacionales como el CIADI, y  a declarar la nulidad de los tratados de protección de inversión, que también nos someten a los tribunales externos que acostumbran dictar fallos como el del juez Thomas Griesa.
Es previsible que se reiteren y amplíen la especulación cambiaria y la fuga de capitales, para prevenirlo es imprescindible ampliar las políticas de control de las nuestras relaciones económicas internacionales. A la par de avanzar con las reformas aun pendientes como la financiera o la tributaria y porqué no constitucional que establezca otro modelo de Estado.
El único camino factible es profundizar la recuperación de la soberanía, el camino de la  ruptura de los lazos de subordinación económica.
No habrá soluciones fáciles; pero desde el Frente Grande ratificamos nuestra confianza y nuestro apoyo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para encarrilar esta situación con honorabilidad, en condiciones justas y sin que el peso de la crisis recaiga en los sectores sociales menos favorecidos.
Daniel San Cristóbal
Presidente
Mario Secco
Vicepresidente 1
Marcelo Mango
Vicepresidente 2
Soledad Martínez
Vicepresidente 3
Herman Avoscán
Secretario General
Gabriel Reyes
Secretario de Organización
Adriana Puiggrós
Presidenta Asamblea FG