El Movimiento Izquierda Unida liderado por Miguel Mejía en República Dominicana sostiene que con sus hechos la Derecha venezolana se coloca donde siempre perteneció: en el basurero de la historia.
Santo Domingo, D.N.-El Movimiento Izquierda Unida (MIU) condenó los hechos de barbarie fruto de la violencia origidada en Venezuela por grupos de la derecha enemigos de la Paz y reafirmó su apoyo y solidaridad con la Revolución Bolivariana y el pueblo venezolanos.
La organización política liderada por Miguel Mejía planteó que el 12 de febrero de 2014 es posible que pase a la historia política venezolana como el día en que la torpeza criminal de un sector rabioso y revanchista de la derecha, tras manchar, una vez más con sangre de sus conciudadanos las calles del país y causar destrozos e incendios por doquier, realizó su último intento para alterar el orden constitucional y burlar la voluntad mayoritaria del pueblo.
El MIU considera que con su torpe zarpazo frustrado por el pueblo y las autoridades bolivarianas, la derecha de Venezuela y sus patrocinadores extranjeros no sólo han quedado al descubierto, mostrando sus entrañas asesinas y terroristas, sino que han cometido un verdadero suicidio político que los ubica donde siempre pertenecieron: en el basurero de la Historia.
A Continuación, el Texto Íntegro de la posición que sustenta el MIU frente a los intentos de la derecha de vulnerar el orden constitucional en Venezuela:
LA DEBACLE DE LA DERECHA DE VENEZUELA
“El 12 de febrero del 2014 es posible que pase a la historia política venezolana como el día en que la torpeza criminal de un sector rabioso y revanchista de la derecha, tras manchar, una vez más, con sangre de sus conciudadanos las calles del país y causar destrozos e incendios por doquier, realizó su último intento para alterar el orden constitucional y burlar la voluntad mayoritaria del pueblo abriendo, muy a su pesar, las vías por las que ha de transitar la paz, la gobernabilidad y la reconciliación nacional.
“El mundo ha asistido horrorizado a una nueva, pero definitiva jornada de barbarie en la que se incendiaron oficinas gubernamentales, ambulancias, vehículos oficiales y comercios. Tres muertos y más de 60 lesionados fue el costo humano de una aventura incivil que pretendía imponer las ambiciones de un puñado de resentidos y derrotados repetidamente en las urnas, sobre la voluntad democrática de millones.
“La propia oposición, en la figura de Henrique Capriles, excandidato presidencial, ha condenado los hechos de sangre, la violencia y el terrorismo, como también lo han hecho, de manera oficial, los gobiernos de Cuba, Ecuador y Nicaragua, así como la OEA. El Departamento de Estado norteamericano, con su habitual fariseísmo, se ha limitado a deplorar lo sucedido, en abstracto y negar cualquier conexión con los hechos. El canciller venezolano, a partir de pruebas que obran en poder del Gobierno, ha reiterado la acusación de que la parte norteamericana, a través de sus agentes en el país, alentó, financió y organizó la intentona subversiva.
“Por supuesto que no hay que ser un experto en cuestiones históricas ni geopolíticas para estar absolutamente convencido de que detrás del intento de golpe de Estado del pasado 12 de febrero en Venezuela se mueven las mismas fuerzas que, en su momento, alentaron, financiaron y organizaron golpes subversivos sangrientos como los de Chile, Argentina, Honduras o Paraguay. Basta saber leer y tener un mínimo de memoria histórica para darse cuenta de que la maquinaria golpista, antidemocrática, fascista y reaccionaria en América Latina, si bien tiene a su servicio los brazos y las piernas de las oligarquías nacionales, se echa a andar desde la sala de control de Washington. Por ella los latinoamericanos y caribeños hemos padecido a Batista, Pérez Jiménez, Trujillo, los Somoza, Duvalier, Stroessner, Pinochet y Videla, entre muchos otros dictadores.
“Con los cadáveres de las víctimas aún insepultos, los heridos sangrantes y las ruinas humeantes, las autoridades bolivarianas han decretado orden de captura contra los principales instigadores y organizadores de la intentona, quienes se encuentran prófugos y según trascendidos, intentarán escapar del país. También contra los ejecutores directos, pues como ha afirmado la Fiscal General “… todo está debidamente filmado y fotografiado para poder depurar responsabilidades”.
“En Venezuela habrá paz, sin dudas, pero antes se impartirá justicia y esta vez no habrá impunidad posible.
“Con su torpe zarpazo frustrado por el pueblo y las autoridades bolivarianas, la derecha fascista de Venezuela y sus patrocinadores extranjeros no sólo han quedado al descubierto, mostrando sus entrañas asesinas y terroristas, sino que han cometido un verdadero suicidio político, el mismo que la borra del escenario político nacional y la ubica donde siempre perteneció: en el basurero de la Historia.
“La Revolución Bolivariana sigue su marcha y con ella los prometedores procesos de liberación nacional e integración de los pueblos de América Latina y el Caribe. El fascismo, una vez más, ha sido derrotado.
“El MIU repudia los hechos de barbarie fruto de la violencia origidada en Venezuela por grupos enemigos de la Paz y reafirma su apoyo y solidaridad con la Revolución Bolivariana y el pueblo venezolano”.