San José, 11 nov (Prensa Latina) El partido Frente Amplio (FA) de Costa Rica condenó hoy el golpe en el Estado Plurinacional de Bolivia y llamó a todas las fuerzas comprometidas con la democracia en América Latina a repudiar lo sucedido.
‘El Partido Frente Amplio expresa su rechazo al golpe llevado a cabo en contra del gobierno del compañero presidente constitucional Evo Morales Ayma, mediante su renuncia forzada como consecuencia de la alianza entre Fuerzas Armadas, las élites económicas y una oposición política que se niega al diálogo como vía para hallar una solución a esta crisis’, apunta el comunicado de prensa del FA, divulgado en su sitio Web.

Asimismo, la mayor agrupación de izquierda de Costa Rica manifiesta su rechazo a la persecución de lideres y lideresas sociales, y consideramos que la vía trazada por el compañero Evo Morales, es decir la repetición de las elecciones, es la salida democrática para una solución pacífica a la crisis.

‘Llamamos a todas las fuerzas comprometidas con la democracia en América Latina a repudiar lo sucedido y acompañar al pueblo boliviano en defensa de los enormes logros sociales alcanzados’, destaca el texto partidista.

El FA recuerda que durante la gestión del primer gobierno indígena de la historia boliviana disminuyeron como nunca los índices de pobreza extrema (que pasó del 38,2 en 2006 al 15,2 por ciento en 2018), analfabetismo (de 13 en 2006 a 2,4 en 2018) y desigualdad; a como también la economía se mantuvo boyante y en constante crecimiento.

Asegura que fue el proceso de mayor movilidad y ascenso social en la historia del hermano país, y se constituyó también como una etapa que permitió el empoderamiento de los sectores campesinos e indígenas que durante siglos permanecieron avasallados, mancillados y explotados.

El FA reconoce y destaca que ‘en todo momento, el gobierno que encabezó Morales estuvo presto a una solución democrática mediante la convocatoria a nuevas elecciones con un nuevo tribunal electoral que garantizaría la imparcialidad de los resultados’.

Sin embargo, indica, la oposición optó por acciones violentas que además manifiestan profundas expresiones de revanchismo racista: el secuestro y humillación a la que fue sometida la alcaldesa indígena Patricia Arce del municipio de Vinto, la quema de la bandera wiphala (símbolo de unidad de los pueblos indígenas) y el incendio de casas y propiedades de lideres sindicalistas, políticos y demás activistas sociales.

‘No al golpe en el Estado Plurinacional de Bolivia. No al racismo. Sí al diálogo y la paz’, concluye el comunicado del FA.

Originalmente publicado en la Prensa Latina.