ARGENTINA VUELVE A EXPONER LA CUESTIÓN MALVINAS ANTE EL COMITE DE DESCOLONIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS
En el día de la fecha, 26 de junio, la Cancillería Argentina participará nuevamente de una sesión del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas que abordará la Cuestión de las Islas Malvinas.
Además del Canciller Héctor Timerman, la delegación argentina estará conformada por la Gobernadora de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Fabiana Ríos; el Secretario de Asuntos relativos a las Islas Malvinas, Daniel Filmus, y la Representante Permanente ante la ONU, María Cristina Perceval, y senadores y diputados nacionales.
En esta sesión nuestro país volvera reiterar su voluntad de encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía y a plantear la exigencia de que el Reino Unido se siente a negociar.
…”El conflicto entre Argentina y el Reino Unido tiene casi doscientos años de existencia. No existiendo ningún argumento histórico, jurídico, ni geográfico que avale esta persistencia. El único justificativo lo constituye la subsistencia de un modelo de construcción del Derecho Internacional Público que defiende y representa los intereses de las potencias hegemónicas.
El hecho de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas conserve potestades que terminan desdibujando el rol de la Asamblea General que es el órgano más representativo demuestra a las claras que el sistema está diseñado para que solo unos pocos países retengan el poder y manejen a su antojo la política internacional.
Cuando algunos se preguntan cómo es posible que en pleno siglo XXI una potencia usurpadora siga manteniendo su dominio a más de 12.000 Km de distancia, la respuesta es sencilla, esa potencia ocupa un lugar privilegiado en el Consejo de Seguridad de la ONU.
La Cuestión de Malvinas desnuda estas asimetrías y abre la puerta a un debate mucho más profundo que el solo enfrentamiento entre dos países por una cuestión de soberanía. Malvinas, como el bloqueo a Cuba, como la Cuestión Palestina, tienen un común denominador, que es el enfrentarse con una potencia que conserva el poder suficiente como para cometer cualquier atropello sin temor a ser sancionada.
Nosotros contamos con un reconocimiento: Malvinas constituye un caso de colonialismo y con una calificación: el colonialismo es considerado un crimen que atenta contra los instrumentos que conforman la base sobre la cual asienta todo el ordenamiento de la Comunidad Internacional con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial pero nos sujetan a tener que resolver la cuestión de la soberanía en mediante una negociación bilateral que en realidad no existe, porque la potencia responsable de perpetuar este crimen no se digna a sentarse a negociar.
De esta manera a la ilicitud de la invasión se suma la perpetuación en el tiempo de un crimen que termina siendo cohonestado en los hechos por la misma Comunidad Internacional que lo condena como tal y mientras esta situación se dilata en el tiempo, la Potencia Ocupante lleva adelante medidas unilaterales ilegales que involucran la explotación de nuestros recursos naturales contrariando la resolución 31/49 que establece que ambas partes se abstengan de decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación de las islas mientras se encuentre pendiente de solución la controversia de soberanía.
La excusa del derecho a la autodeterminación de los Kelpers, planteada por el Gobierno Británico, tampoco resulta viable porque ellos no constituyen en manera alguna un pueblo sometido a la dominación ni explotación extranjera, por el contrario, son una población trasplantada con la intención consolidar y sostener la situación de colonialismo existente.
En cuanto a la introducción de armas nucleares en el Atlántico Sur ella no solo constituye una flagrante violación al Tratado del Trateloico del cual Gran Bretaña es parte, sino también a los principios contenidos en la Carta de Naciones Unidas y a la normativa nacida de los organismos multilaterales de Nuestra América que declaran a esta como una zona de Paz.
En este contexto la única salida viable es la conformación de un bloque político lo suficientemente fuerte como para generar la presión necesaria, en el contexto internacional, que permita torcer este cuadro de situación y terminar con el manto de impunidad que hoy protege a las grandes potencias.
Por eso es sumamente importante todo el proceso de integración que se viene dando en nuestra América y los debates que se han abierto en su seno.
Los Argentinos agradecemos el apoyo recibido por parte de los países miembros del Alba, Unasur y la CELAC que demuestran que Argentina ya no está sola en esta lucha porque la causa Malvinas se ha trasformado en una causa Regional, en una causa de Nuestra América.
Asimismo apoyamos la propuesta del presidente de Ecuador vertida en la Cumbre del Alba de tomar medidas más contundentes respecto del tema Malvinas, como el retiro del TIAR y la aplicación de sanciones al Reino Unido y bregamos porque la Patria Latinoamericana y Caribeña sea capaz de construir a nivel global los consensos necesarios para exigir una reforma de la actual estructura de Organización de Naciones Unidas que genere un nuevo orden político mundial más democrático, más justo y equitativo donde el respeto de la soberanía, la autodeterminación y la libertad de los pueblos sea una realidad y no una mera declamación”.
CONCLUSIONES PERTENECIENTES A LA PONENCIA “MALVINAS Y LA MILITARIZACIÓN DEL ATLÁNTICO SUR” PRESENTADA POR LA SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL MOVIMIENTO EVITA EN EL XVI SEMINARIO INTERNACIONAL “LOS PARTIDOS Y UNA NUEVA SOCIEDAD” (2012) ORGANIZADO POR EL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES DE MEXICO.