Acto y declación en apoyo a Lula y la Presidenta Dilma …

DECLARACIÓN DE SOLIDARIDAD CON LULA DA SILVA Y EL PUEBLO BRASILEÑO

REPÚBLICA DOMINICANA

Viernes 1ero de abril de 2016

Las Organizaciones políticas, sociales y democráticas de la República Dominicana y los ciudadanos y ciudadanas abajo firmantes  hacemos de conocimiento público la siguiente declaración.

Considerando que desde el inicio de la lucha contra la dictadura militar a fines de los años 70 y por la redemocratización de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva se convirtió en un ejemplo de determinación, en un símbolo de lucha y justicia para la clase trabajadora y  sobre todo para los más pobres.
Considerando que  Lula siempre ha demostrado discernimiento y serenidad para seguir adelante, impulsando las luchas por las libertades democráticas.
Considerando que con el paso de los años y su lucha inquebrantable el líder metalúrgico se convirtió en presidente de la República, realizando dos gobiernos valorados en Brasil y en el mundo, no solo por el crecimiento económico, la valorización del trabajo y  la distribución  del ingreso, sino por la inclusión social, el desarrollo de la integración latinoamericana y la irrupción tercermundista en los grandes escenarios mundiales.
Considerando que  Brasil vive un momento decisivo para la supervivencia de la democracia en la que  sectores conservadores utilizan el poder judicial y los grandes conglomerados de comunicación para perseguir al ex-presidente Lula y a sus familiares con una campaña plagada de mentiras y acusaciones sin pruebas. No presentan ninguna acusación concreta contra la presidenta Dilma Rouseff, mas sin embargo procuran hacerle un juicio político.
Considerando que los hechos evidencian que se trata en lo fundamental de una  lucha política entre los partidarios de la exclusión, liderado por grupos neoliberales que quieren volver al gobierno, versus los partidarios de la inclusión, que
desde hace 13 años promueven justicia, inclusión social y distribución del ingreso en el hermano país de Brasil. La justicia debe jugar un rol independiente y no una persecución selectiva, pues si se aplicara de manera neutral, los principales acusadores deberían ser los primeros acusados.
Considerando que  Lula fue un excelente presidente, democrático-popular y laboralista y  un ejemplo de desprendimiento, de estímulo para la lucha, un símbolo colectivo de las conquistas de la clase trabajadora y de los más necesitados.
Considerando que en el gobierno de Lula se avanzó aceleradamente en las mejoras sociales, como la siembra de Universidades Públicas en todos los Estados del Brasil y  el PIB brasileño se convirtió en séptimo del mundo. El aumento real del salario mínimo en el gobierno Lula fue de 53,6%  generando  más de 15 millones de nuevos empleos formales y sacando 40 millones de brasileños de la miseria. Más de seis millones de empleadas domésticas – históricamente marginadas – empezaron a tener sus derechos reconocidos.
Considerando que con determinación, Lula ha contribuido de manera decisiva en la integración latino-americana, en el estrechamiento de lazos con los países africanos y en la consolidación de relaciones internacionales más equitativas, acogiendo de brazos abiertos los refugiados, fortaleciendo la autodeterminación de los pueblos, realizando relaciones sin mandonismo ni subordinación, sosteniendo con firmeza la bandera del entendimiento y de la coexistencia pacífica.
Frente a estos hechos, denunciamos la sórdida y profusa campaña  movida por sectores conservadores que utilizan el poder judicial y los medios para perseguir al el ex-presidente y a su familia. Porque tenemos confianza en la ejemplar trayectoria de Lula y porque nadie ha podido demostrar  que sus modestos bienes tengan un origen ilícito.
Considerando que con el fin de imposibilitar la candidatura del carismático líder obrero y popular, importantes  medios de comunicación  desinforman y reproducen de manera generalizada manipulaciones y distorsiones de los hechos.
Considerando que en su afán de tomar el gobierno y evitar el regreso de Lula al poder, sectores conservadores y antidemocráticos, pretenden desconocer la decisión de más de 54 millones de brasileños que eligieron democráticamente a la presidenta Dilma Rouseff, mediante subterfugios legales y una feroz campaña, para producir un golpe de Estado cercenando la democracia y la constitucionalidad del Brasil
Frente a la relevancia de la lucha política en curso en Brasil y sus repercusiones, no solo internas, sino para los sectores progresistas de todo el mundo, estamos firmando esta declaración como expresión del más  firme apoyo y solidaridad con el ex presidente Lula, con el pueblo brasileño y con todos los trabajadores del mundo.