Venezuela condena acciones del Gobierno Estadounidense contra el vicepresidente Tareck El Aissami (PT | ESP)

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA RELACIONES EXTERIORES

COMUNICADO

La República Bolivariana de Venezuela rechaza, condena y protesta enérgicamente las acciones arbitrarias y extraterritoriales cometidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU) contra el Vicepresidente Ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela Tareck El Aissami.

Estas acciones, que pretenden validar la existencia vulgar e inadmisible de un derecho imperial, dotando de poderes policiales especiales a entidades del gobierno estadounidense, carecen de la más mínima legalidad internacional y vulneran flagrantemente el Derecho Internacional Público, la institucionalidad internacional y los principios fundamentales que rigen la comunidad de naciones, tales como el respeto a la igualdad soberana y el principio de inmunidad de los Estados, constituyendo una grave afectación y agresión contra nuestra Patria.

Constituyen además una infamia contra una altísima autoridad del Estado y constituye sin duda alguna un falso positivo contra un venezolano decente y digno, cuyas acusaciones en su contra no encuentran sustento alguno en la realidad, conforman una mentira grotesca a las que acostumbra recurrir el Imperio norteamericano para agredir, y forman parte de un entramado internacional para atentar contra una alta investidura y enervar el ejercicio de sus funciones.

La agencia estadounidense, que pretende regir más allá de su ámbito territorial, actúa impunemente de la mano con la DEA, conocida ampliamente por su descarada contribución a la producción y tráfico de drogas con los carteles más connotados del narcotráfico colombiano y del mundo. Desde la culminación de las relaciones con la DEA en el año 2005, Venezuela ha logrado incautar un promedio anual de 55,7 toneladas de droga, incrementando su eficiencia en un 60 por ciento, razón por la cual la Organización de las Naciones Unidas (ONU) nos ha reconocido por ser uno de los seis países de mayor confiscación de estupefacientes en el mundo, y libre de cultivos ilícitos en el territorio nacional. Venezuela es uno de los pocos países del continente que promulgó una ley para la intercepción, inutilización, inmovilización y disuasión de aeronaves que sirven al tráfico internacional de drogas, afectando a más de cien aeronaves.

El Vicepresidente Ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela es un prominente experto criminólogo, reconocido por su destacada gestión al frente de la seguridad ciudadana durante la presidencia del Comandante Hugo Chávez, por su firme combate contra el narcotráfico y el paramilitarismo colombiano, que llevó a la justicia a más de 102 capos de la droga y entregó a 21 narcotraficantes solicitados en extradición por los EE.UU.

Este ilícito internacional, cometido por agencias estadounidenses ejecutivas, es un hecho sin precedente en nuestras relaciones bilaterales. El Encargado de Negocios de la Embajada de EEUU en Venezuela, que ha dedicado su gestión a subvertir el orden legal y constitucional de nuestro país, intenta oxigenar a la débil y extinta oposición venezolana extremista para consumar un golpe político contra la institucionalidad democrática de Venezuela.

Con esta agresión gravísima se pretende vulnerar la esfera soberana del Estado venezolano, y se violenta el derecho al honor, a la reputación, a la dignidad y a los derechos humanos del Vicepresidente Tareck El Aissami.

Es lamentable y altamente peligroso que la burocracia estadounidense, en conjunción criminal con factores violentos y extremos de la oposición venezolana, encaminen las relaciones de la nueva administración a perpetuar los errores históricos cometidos por el ex presidente Barack Hussein Obama contra Venezuela.

Somos un pueblo de paz, amantes de los principios de autodeterminación y respeto a la soberanía, así como apegados al orden y Derecho Internacional. Con la misma determinación decimos que no hemos tolerado, ni toleraremos, agresión alguna contra nuestro suelo, contra nuestro derecho a ser libres ni contra ningún hermano nacido en esta tierra de hombres y mujeres dignos y herederos de la Gloria de Simón Bolívar y Hugo Chávez.
Caracas, 14 de febrero de 2017

Publicado originalmente aquí. 

► PORTUGUÊS / tradução não oficial

REPÚBLICA BOLIVARIANA DA VENEZUELA
MINISTÉRIO DO PODER POPULAR PARA RELAÇÕES EXTERIORES
COMUNICADO

A República Bolivariana da Venezuela rechaça, protesta e condena energicamente as ações arbitrárias e extraterritoriais perpetradas pelo Escritório de Controle de Ativos Estrangeiros (OFAC) do Departamento do Tesouro dos Estados Unidos da América contra o vice-presidente da República Bolivariana da Venezuela, Tareck El Aissami.

Essas ações, que pretendem validar a existência vulgar e inadmissível de um direito imperial, dotando de poderes policiais especiais entidades do governo estadunidense, carecem de legalidade internacional e violam flagrantemente o Direito Internacional Público, as instituições internacionais e os princípios fundamentais que regem a comunidade de nações, tais como o respeito à igualdade soberana e o princípio de imunidade dos Estados, constituindo uma grave agressão à Venezuela.

Constituem, além disso, uma infâmia contra uma altíssima autoridade de Estado e, sem dúvida, um falso positivo contra um venezuelano decente e digno, cujas acusações não encontram sustentação alguma na realidade, conformam uma mentira grotesca do Império estadunidense para agredir e formam parte de uma trama internacional para atentar contra uma alta investidura e impedir o exercício de suas funções.

A agência estadunidense, que pretende reger além de seu âmbito territorial, atua impunemente por meio da DEA, conhecida amplamente por sua descarada contribuição à produção e tráfico de drogas com os cartéis mais notáveis do narcotráfico colombiano e do mundo. Desde o fim das relações com a DEA, em 2005, a Venezuela conseguiu expropriar uma média anual de 55,7 toneladas de droga, aumentando sua eficiência em 60%, razão pela qual a Organização das Nações Unidas (ONU) reconheceu-nos como um dos seis países que mais confiscam drogas no mundo e livre de cultivos ilícitos em território nacional. A Venezuela é um dos poucos países do continente que promulgou uma lei para a interceptação, inutilização, imobilização e dissuasão de aeronaves que servem ao tráfico internacional de drogas, afetando mais de cem aeronaves.

O Vice-presidente Executivo da República Bolivariana da Venezuela é um proeminente perito criminologista, reconhecido por sua destacada gestão à frente da segurança cidadã durante a presidência do Comandante Hugo Chávez, por seu firme combate ao narcotráfico e ao para-militarismo colombiano, que levou à justiça mais de cem chefes do narcotráfico e entregou aos EUA 21 narcotraficantes cujas extradições foram solicitadas internacionalmente.

Este ilícito internacional, cometido por agências executivas estadunidenses, é um fato sem precedentes em nossas relações bilaterais. O Encarregado de Negócios da Embaixada do EUA na Venezuela, que dedicou sua gestão a subverter a ordem constitucional de nosso país, tenta oxigenar a fraca e extinta oposição venezuelana extremista para consumar um golpe político contra a institucionalidade democrática da Venezuela.

Com esta agressão gravíssima se pretende vulnerabilizar a esfera soberana do Estado venezuelano, e violenta-se o direito à honra, à reputação, à dignidade e aos direitos humanos do vice-presidente Tareck El Aissami.

É lamentável e altamente perigoso que a burocracia estadunidense, em conluio criminoso com integrantes violentos e extremistas da oposição venezuelana, encaminhe as relações da nova administração a perpetuar os erros históricos cometidos pelo ex-presidente Barack Obama contra a Venezuela.

Somos um povo de paz, amante dos princípios da autodeterminação e do respeito à soberania, assim como apegados à ordem e ao Direito Internacional. Com a mesma determinação, dizemos que não toleramos nem toleraremos agressão alguma contra nosso território, contra o nosso direito a sermos livres, nem contra nenhum irmão nascido nesta terra de homens e mulheres dignos e herdeiros da glória de Simón Bolívar e Hugo Chávez.

Caracas, 14 de fevereiro de 2017