OSPAAAL – Declaración

Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL)

Declaración

El Secretariado Ejecutivo de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL) condena enérgicamente el criminal golpe de Estado perpetrado en la hermana República de Honduras contra el legítimo gobierno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales.

De igual modo, desea expresar su repudio ante los hechos ocurridos en el día de ayer, al ser secuestrado el presidente Zelaya y su canciller Patricia Rodas, poniendo en peligro la vida e integridad física de ambos dirigentes, así como la de sus familias y personal de apoyo. Ante estos hechos lamentables, la comunidad internacional se levantó de manera enérgica para denunciar estos horrendos acontecimientos que socavan la democracia y la paz ciudadana en la región. El pueblo hondureño que voluntariamente se lanzó a las calles ha sido amenazado a punta de metralletas y cañones por los soldados y militares de la cúpula golpista, corriendo el riesgo de ser masacrados por defender sus derechos ciudadanos y las conquistas alcanzadas por su Presidente democráticamente electo.

Como si fuera poco, fueron violentada las normas del Derecho Internacional, la Convención de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas y, a la usanza de las más crueles y violentas dictaduras militares latinoamericanas del pasado, el Embajador de Cuba, Juan Carlos Hernández Padrón, y otros embajadores latinoamericanos fueron golpeados y maltratados por las fuerzas represivas mientras trataban de dar protección a la vida de la Canciller hondureña. Ante la firme posición del Embajador cubano por proteger a la Ministra Rodas fue igualmente secuestrado y ultrajada su inmunidad diplomática.

Nuestra organización de solidaridad tricontinental exige al actual régimen “de facto” de Honduras la restauración del orden constitucional y el inmediato e incondicional retorno del Presidente Manuel Zelaya Rosales a su cargo. Por otra parte, reclamamos se respeten las más elementales normas de seguridad ciudadana, evitando hechos violentos que desemboquen en una escalada represiva y en un injustificable y lamentable derramamiento de sangre.

Estos hechos son una ofensa no solo al pueblo hondureño, que ha sabido jugar su papel histórico, sino a todos los pueblos y gobiernos de América Latina y el Caribe. Es un golpe fascista en contra de las fuerzas progresistas y populares que luchan por su soberanía y por construir alternativas democráticas al modelo neoliberal. Nunca más seremos testigos de dictaduras militares en nuestro hemisferio. Los pueblos, las organizaciones y movimientos sociales no dejarán pasar impunes intentonas fraticidas y lejanas a la voluntad de la mayoría de las comunidades autóctonas de la región, máxime cuando son actores de procesos de toma de decisiones participativas y transformaciones sociales en beneficio de todas las personas de la sociedad.

A pesar de querer silenciar los acontecimientos, Latinoamérica está en pie de lucha por lograr el restablecimiento del orden democrático en Honduras. La labor desplegada por las organizaciones y movimientos sociales dentro del país ha jugado un rol protagónico en la difusión de la realidad. La cadena multinacional de noticias TELESUR pudo mostrar al mundo la realidad por la que atraviesa en estos minutos la población hondureña y el destino de esa tierra hermana. Los presidentes del Consejo Presidencial de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA-TCP), de UNASUR, del Sistema de Integración Centroamericana, de MERCOSUR, del Grupo de Río, del Parlamento Centroamericano, con la decisiva y valiente intervención de su presidenta, Gloria Oquelí –por solo citar algunos ejemplos de esquemas y mecanismos de integración que de forma decidida han respaldado al Presidente Zelaya– han sabido jugar el papel que de ellos demanda la historia. Se han convertido, para bien de la humanidad, en los dignos representantes de sus pueblos y de todos los pueblos del mundo.

La OSPAAAL patentiza nuestra más firme posición de apoyo y solidaridad al Presidente Manuel Zelaya y a todas las organizaciones y movimientos sociales de Honduras que se mantienen en pie de lucha.

Al expresar nuestra condena a esta acción violatoria del Derecho Internacional y de la libre determinación de los pueblos, hacemos un llamado a todas las organizaciones de solidaridad en el continente y en el mundo a pronunciarse contra este atentado a la soberanía de los pueblos.

¡Estamos seguros y convencidos de que el pueblo hondureño vencerá!

Secretariado Ejecutivo de la OSPAAAL

La Habana, 29 de junio de 2009