Mensaje de condolencias

Apreciado compañero presidente Luiz Inacio Lula da Silva:

De nuevo la vida lo coloca frente a una dolorosa e irreparable pérdida, el fallecimiento de doña Marisa Leticia, ángel protector que al igual que vuestra madre, doña Lindú, veló siempre por su cuidado, alentándolo y aconsejándolo en su trayectoria personal, sindical y política que lo llevó a ser electo por el voto popular, Presidente de la República Federativa del Brasil, por dos períodos y convertirse en una de las figuras públicas más admiradas e influyentes en el ámbito internacional.

Como sobreviviente de todas las vicisitudes y tragedias que la existencia registra en la hoja de vida de los nacidos en la pobreza, de los trabajadores de oficio, los sindicalistas comprometidos con su clase y los militantes políticos al servicio de su pueblo, usted es un ejemplo de resilencia humana  y, con esa valiosa cualidad en sus alforjas, la fuerza del cariño y el respaldo del pueblo brasilero y la solidaridad de sus compañeros, amigos y aliados en el mundo, de seguro ayudará a mitigar y superar este triste y desgarrador episodio luctuoso.

Ahora que se despide de nosotros, el recuerdo de doña Marisa Leticia crecerá en muestras memorias como paradigma de mujer trabajadora, de valores y principios firmes y claros que guiaron su vida demostrado siempre responsabilidad, esmero y fraternidad en el desempeño de los oficios y funciones que le tocó desempeñar en su provechosa existencia.

A usted compañero presidente Lula, que tuvo la dicha y el privilegio de compartir con doña Marisa Leticia, por más de 43 años y construir una historia de amor, dedicación, entrega y solidaridad recíproca, capaz de vencer todas las adversidades, le transmito mis más sentidas condolencias en compañía de sus hijos y familiares, con el convencimiento de que este golpe duro de la vida hará crecer vuestro amor por la vida y la gente, y su compromiso con la causa de la Dignidad, el Bienestar y la Libertad de todos los seres humanos en todos los rincones del planeta.

Por siempre permanecerá en nuestros corazones el ejemplo de integridad, dignidad y solidaridad de doña Marisa Leticia. ¡Paz a sus restos!

¡Estamos a su lado, Compañero Lula!

José Ernesto Oviedo Landestoy

(el Gordo Oviedo)
Santo Domingo, Rep. Dom.
3 de febrero de 2017