“Constructores del futuro, herederos de la paz”

Por Carlos Fonseca Terán.

Si hay algo que reivindicar en toda esta jornada de defensa de la paz frente a la desestabilización y la guerra psicológica es esa organización política revolucionaria, orgullo del sandinismo, llamada Juventud Sandinista 19 de Julio, vilipendiada a más no poder por los enemigos de la paz y la justicia social, lo cual no es casual, porque si algo le preocupa a los enemigos de la Revolución Sandinista es la capacidad de ésta para reproducirse y prolongarse en el tiempo; si algo ha incomodado siempre al antisandinismo es el rostro siempre joven y alegre de nuestra Revolución.

Se pretende presentar a la Juventud Sandinista como una turbulenta banda de fascinerosos utilizada para reprimir a la oposición cuando no se quiere exponer a la Policía. Es la caricaturización interesada de la combatividad de estos jóvenes que si hubieran nacido en los años ochenta, habrían sido combatientes en defensa de la Revolución, y antes habrían sido combatientes insurreccionales y guerrillleros. Ellos son verdaderos héroes de la paz.

Cuando los sandinistas somos atacados y nos defendemos, o cuando simplemente hay confrontación entre las fuerzas del sandinismo y las de la derecha – la que estamos evitando al máximo, contrario a nuestros adversarios –, se nos quiere presentar como si fuéramos grupos paramilitares represivos, mientras se presenta a la oposición como una fuerza angelical de buenos y pacíficos muchachos agredidos por nosotros, las turbas, y se menciona siempre a la Juventud Sandinista. Por cierto, eso de las turbas para referirse al sandinismo defendiendo las calles para la causa revolucionaria comenzó en los ochenta, cuando quienes estaban en los principales cargos de dirección del FSLN y del gobierno sandinista eran los mismos que hoy nos llaman turbas y que dirigen tras bastidores la orgía de violencia contrarrevolucionaria que se ha desatado en el país.

Ellos pueden poner tranques, cobrar peajes, asaltar, atacar y quemar casas con personas adentro, saquear, agredir, matar gente con francotiradores o disparando a mansalva y luego exhibiendo con descaro en una marcha “pacífica” el arma con que dispararon, derribar árboles de la vida dejando sin luz ni agua a los barrios aledaños o tirándolos encima de personas y luego brincar sobre el árbol sabiendo que hay alguien debajo; y mientras, nosotros aguantando y resistiendo, porque somos los defensores de la paz. Pero según ellos, somos turbas, fuerzas paramilitares, policía genocida, etc. Y en medio de todo, a la que señalan como responsable de muertes y daños es a la Juventud Sandinista.

Un ejemplo típico de esto es el tranque puesto recientemente por las personas que se encuentran atrincheradas en la UNA, violando los acuerdos del diálogo, para impedir el paso de los sandinistas que se dirigían a sus casas, provenientes de la actividad “Canto a Sandino por la paz”, quienes salieron de los vehículos que los transportaban para quitar los obstáculos en la vía pública, y fueron agredidos a pedradas y morterazos por los que están en la UNA, entablándose un enfrentamiento en el que los provocadores llevaron la peor parte, pero hubo lesionados de ambos lados. Luego llegó la Policía a restablecer el libre tránsito, y acto seguido, los que ya sabemos armaron la alaraca de que la Policía y las “turbas orteguistas de la Juventud Sandinista” estaban atacando la UNA, lo que fue desmentido por la Policía Nacional y por múltiples videos tomados en el lugar al momento de los hechos. Sin embargo, anda circulando una grabación que de ser cierta, es en sí misma una grave acusación a cierto funcionario de la CIDH que llegó después, no a investigar, sino a respaldar a los activistas de la derecha y alentarlos a que siguieran adelante, algo inaudito para un organismo al que se ha llamado para colaborar en la investigación de las muertes ocurridas a lo largo de todo este calvario por el que la derecha está haciendo pasar al pueblo nicaragüense.

La Juventud Sandinista 19 de julio fue fundada en 1979 y su primer Coordinador Nacional fue Fanor Herrera, hombre ejemplar, militante y combatiente de larga trayectoria, quien me antecedió como Secretario Político Departamental del FSLN en León y es actualmente Delegado de Gobernación en dicho departamento. La primera gran tarea de la Juventud Sandinista fue la Cruzada Nacional de Alfabetización en 1980, en la que decenas de miles de jóvenes integrados en el Ejército Popular de Alfabetización (EPA), fuimos a alfabetizar hasta el último rincón del territorio nacional, reduciendo el analfabetismo del 54% al 12%. Esto tuvo su réplica con métodos distintos, pero igualmente siendo la Juventud Sandinista su protagonista, luego del regreso al poder del sandinismo en 2007, esta vez con el Programa “Yo sí puedo”, diseñado en Cuba, reduciéndose esta vez el analfabetismo del 35% al que había vuelto a subir con el neoliberalismo, a un 3%.

En los años ochenta la Juventud Sandinista, además de sus tareas políticas como organización juvenil del FSLN, garantizó la organización y movilización de grandes contingentes de jóvenes a los cortes de café y algodón en los Batallones Estudiantiles de la Producción (BEP), y a las jornadas de vacunación a través de las Brigadas de Salud, con las que se logró erradicar la poliomielitis, terrible enfermedad que azotaba a los niños pobres en Nicaragua. De igual manera, se organizó el Movimiento Cultural “Leonel Rugama” y el Movimiento Deportivo “Bosco Monge”, para promover la cultura y el deporte entre los jóvenes nicaragüenses.

También en esa época la Juventud Sandinista fue decisiva en la defensa armada de la Revolución, en la que participamos prácticamente la totalidad de los militantes y afiliados de la organización juvenil, que jugó un papel determinante para el éxito en la organización de las Milicias Populares Sandinistas y los Batallones de Infantería de Reserva del Ejército Popular Sandinista, que sostuvieron el peso principal de la guerra durante la primera mitad de ésta, hasta la promulgación de la Ley del Servicio Militar Patriótico, que dio lugar a la formación de los Batallones de Lucha Irregular (BLI), cuyos integrantes fueron conocidos como “los cachorros”. La Juventud Sandinista organizó entonces contingentes de jóvenes voluntarios movilizados por decisión propia al Servicio Militar Patriótico.

En los años noventa la Juventud Sandinista fue parte también de las diferentes jornadas de lucha popular que emprendió el sandinismo en defensa de las conquistas revolucionarias, amenazadas por las políticas neoliberales promovidas por la derecha en el poder. En los primeros años de esa década tuve el honor de ser Vice-Coordinador Nacional de nuestra organización juvenil.

Desde que regresó el sandinismo al poder en 2007, la Juventud Sandinista ha sido protagonista también de esta segunda etapa de la Revolución, garantizando la implementación de los programas sociales impulsados por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, tales como el Bono Productivo Alimentario, Usura Cero, Plan Techo, Paquete Solidario, entre otros.

A través del Movimiento Cultural “Leonel Rugama” y el Movimiento Deportivo “Alexis Argüello” la Juventud Sandinista retoma lo iniciado en los ochenta en cuanto a impulsar la cultura y el deporte entre la juventud nicaragüense. Leonel Rugama fue el joven poeta guerrillero que siendo atacado por un batallón de la Guardia Nacional hizo célebre la frase “que se rinda tu madre”, que ahora la derecha, carente de patrimonio moral, pretende arrrebatarnos. A través del Movimiento Ambientalista “Guardabarranco”, la Juventud Sandinista es protagonista de las tareas revolucionarias encaminadas a la preservación del medio ambiente, como la reforestación de la reserva “Indio Maíz” después del incendio, mientras los jóvenes acomodados que se decían defensores de la reserva sólo protestaban, pero se negaban luego a ir al lugar para recuperar el área devorada por el fuego, que fue de algo menos del 1% de la reserva. Durante los primeros años de esta segunda etapa de la Revolución, los jóvenes del Movimiento “Constructores del Futuro”, también perteneciente a la Juventud Sandinista, se destacaron construyendo casas, construyendo y reparando escuelas, en lo que fue el inicio de la construcción de la patria nueva, que no se detendrá ante el terrorismo autoconvocado ni ante nada, porque como dijo Fidel, “no hay fuerza en el mundo capaz de vencer la fuerza de la verdad y las ideas”, y en esta lucha que es también – y sobre todo – de las ideas, en defensa de la Patria, la Revolución y la Paz, también la Juventud Sandinista está asumiendo un papel protagónico que será cada vez más decisivo en la medida en que como vanguardia revolucionaria retomemos la formación política e ideológica que tanto hemos descuidado, y prioricemos en esta urgente tarea a las nuevas generaciones de revolucionarios, cuya vanguardia política organizada es la Juventud Sandinista 19 de Julio.